Ir a…


Periódico Vecinal de la Cuenca San Juan de Dios de Valparaíso - cerros Yungay, San Juan de Dios, La Loma, Cárcel, Panteón y alrededores.

RSS Feed

Historia de un socavón


Corría el invierno del año 86 y Valparaíso, como era costumbre, era azotado por grandes temporales que lograban trasladar la vida doméstica, desde los cerros, al Plan.

Así, los que vivíamos a “subida de cerro” fuimos testigos de imágenes surrealistas. El puerto tirándose en “chancha” y “yéndose al chancho”, desde las alturas.

Vimos bajar estrellas, inocentes ramas, árboles completos, ollas sin comida, bacinicas servidas, catres, zapatos, autos desvencijados, puertas y juguetes varios.

En una de estas cataratas, una noche de junio, Guillermo Rivera desbordó sus cauces, quebrándose su matriz en tres partes, provocándose un descomunal socavón, que se inició tímidamente como un simpático pozo natural en el antejardín de la vecina Patty del 505, convirtiéndose con el paso de las horas en un gran monstruo acuoso que se tragó veredas, terrazas, antejardínes y aceras, comiéndose maquinarias municipales, autos y a todo aquel curioso que se atreviera a asomar su nariz por esos lados.

De este modo los padres de Gabriel, vecinos del 498, debieron saltar muros para ganarle a la muerte, y nuestra vecina Patty buscarse un nuevo jardín, con pozos más amigables y sinceros. Dicen las buenas lenguas que después de la reconstrucción del sector, quedaron bajo estas casas, grandes reliquias venidas de lo alto de San Juan de Dios, entre ellas, una pelela de cerámica venida del viejo continente, con el diagrama de su exclusiva dueña, de apellido impronunciable.

Una Respuesta “Historia de un socavón”

  1. Anónimo
    12 mayo, 2016 a las 7:48 pm

    Buena historia !… Recuerdo que por ese entonces estábamos en una de las salas del Colegio Presbiteriano David Trumbull (que se encuentra en la calle Guillermo Rivera 440), mirando el socavón que se había producido… cuando repentinamente uno de nuestros compañeros desaparece de la calle. Era “el Polanco” que despistado se había caído al hoyo. Afortunadamente no tuvo lesiones graves. Saludos y buena iniciativa.

Deja un comentario