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Periódico Vecinal de la Cuenca San Juan de Dios de Valparaíso - cerros Yungay, San Juan de Dios, La Loma, Cárcel, Panteón y alrededores.

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Años bisiestos


Por Phobos y Deimos

“Bisiesto” (del latín “bis sextus” o “sexto día repetido”) es una palabra peculiar, de esas que tiene un uso exclusivo y que, solo por escucharla, ya revelan inequívocamente el contexto. Incluso podemos entender que año bisiesto es redundante, porque solo los años pueden ser bisiestos(*).

Muy adecuado es denominar con una palabra peculiar un hecho igualmente peculiar: extender el mes de febrero en algunos años de 28 a 29 días. La razón de esta anomalía es que un año (vuelta de la Tierra en torno al Sol) no puede ser dividido exactamente en días (vuelta de la Tierra en torno a su eje = 24 horas). Si revisamos bien los números nos damos cuenta que un año es casi igual a 365.25 días. Por lo tanto, nos sobran 0.25 días al final de cada año…

Cuando pasan cuatro años, podemos reunir estos 0.25 días y formar un nuevo día (0.25*4 =1), al final del mes de febrero. Y todo bien, excepto por el “casi” del párrafo anterior. El año en realidad dura 365.2421904 días, un poco menos que 365.25. Así, para ajustar nuevamente nuestros calendarios omitimos ese día extra para los años que sean múltiplos de 100 (1700-1800-1900…).

Sin embargo, aquellos lectores con buena memoria recordarán que el año 2000 fue bisiesto. Esto se debe a que la última corrección es excesiva y necesitamos agregar 1 día extra cada 400 años (…1600-2000-2400…). Con todas estas correcciones el año más o menos queda bien dividido en días, salvo que los trocitos de tiempo que sobren se juntarían en un nuevo día extra cada 3200 años. Pero esto, ya es muy difícil de observar.

Uffff…en resumen, si el año es divisible por 4 (como 2016), es bisiesto. Pero si es divisible además por 100, no lo es. Excepto si es divisible por 400, en este caso lo es. Esto lo tenemos bien merecido por pretender parcelar al Tiempo.


(*) En realidad, la RAE también observa que “bisiesto” puede referirse a una variación de lenguaje o conducta, aunque es una expresión coloquial y de poco uso.

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